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BDBC cuenta con recursos profesionales de alto nivel, software propio y tecnología de avanzada. Dado que su misión es proporcionar diferentes programas para optimizar el rendimiento del cerebro, ha desarrollado herramientas innovadoras para garantizar la incorporación y retención de los nuevos conocimientos, como así también el diseño de las actividades necesarias para optimizar el desempeño de los participantes en función del tipo de formación elegida.
En los programas de formación, el biofeedback se utiliza para estudiar los procesos del cuerpo. Registra la presión, el ritmo cardíaco, la temperatura de la piel, la respuesta electrotérmica de la piel, la respiración y la tensión muscular. Estos datos se presentan a los participantes en tiempo real y se traducen en estímulos visuales o sonoros de fácil comprensión para elevar la consciencia actual de dichos estados fisiológicos y facilitar el control de las respuestas autónomas.
El neurobiofeedback se basa en el registro y análisis de la actividad eléctrica del cerebro que describe las diferentes frecuencias de onda y se asocian a determinados procesos. Las ondas Alfa se relacionan con la relajación, las Beta describen procesos de atención y concentración, así como la respuesta sensoriomotora. A su vez, las Delta se relacionan con los procesos de sueño profundo y, finalmente, las ondas Theta con la ensoñación y sopor.
Ambos equipos retroalimentan información sobre nuestro organismo, actuando como un espejo. Ello hace posible la regulación de los sistemas y la mejora de su calidad, ya que permiten aprender cómo optimizar estos procesos.
Entre sus aspectos relevantes, el neurofeedback ha demostrado ser sumamente eficaz para mejorar el rendimiento al utilizar las señales que surgen del cuerpo de los participantes. Por ejemplo: cuando un deportista lanza una pelota y ésta no entra, trata de corregir el tiro en función de la dirección por la que ha fallado. Análogamente, el biofeedback ajusta la respuesta en la línea deseada y el sujeto aprende a controlar sus respuestas autonómicas.
Como técnica, es ideal para ver con detalle los efectos de lo físico en el estado de ánimo y las repercusiones de los pensamientos, emociones y preocupaciones en el rendimiento laboral. Como terapia, se sustenta en el concepto de que el estrés se relaciona directamente con la mayoría de los padecimientos psicosomáticos y afecta considerablemente la toma de decisiones.
Por ello, se está empleado con éxito en el tratamiento de las somatizaciones típicas de la vida laboral de nuestro tiempo, como dolores de cabeza, contracturas musculares, úlceras estomacales, presión alta y otros padecimientos asociados a la tensión nerviosa o al estrés. También se utiliza para tratamiento de déficit atencional y problemas de insomnio, entre otros.
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